domingo, 30 de abril de 2017

Doroty Gay: En busca de la Maga Amor

Hay veces que te preguntas si lo que haces es realmente lo que quieres, y si lo que quieres es realmente lo que sientes. Sobre todo a ciertas edades en las que no todo en ti está definido, ni tienes claro que lo que tienes que hacer es sentir y elegir lo que tú quieres y no lo que los demás quieren que tu sientas o hagas… Todo empeora cuando haces lo que piensas que los otros quieren que tú hagas, por lo que has podido escuchar en casa, por lo que te han enseñado en el colegio, o por los comentarios que tus amigas hacen sobre ciertos temas que a ti, en ese momento, te dan hasta vergüenza pronunciar. Yo no recuerdo bien cuando me perdí pero sí cuando me encontré…
Ya en medio de una vida socialmente perfecta, políticamente correcta y de foto familiar enmarcada en el salón, que yo imaginaba llena de niños, correteando alrededor de mis pies y del que yo había reconocido como mi futuro marido perfecto… Ocurrió lo que tarde o temprano tenía que ocurrir: un tornado me alejó de mis planes, llevándome a un mundo totalmente desconocido para mí, recorriendo un camino de baldosas amarillas para buscar a la Maga Amor. En el camino fui encontrando a personajes variopintos y singulares, con los que viví agradables y no tan agradables aventuras. La Mujer de Hojalata que deseaba tener un corazón y sentir; la Mujer Espantapájaros que pedía incesantemente un cerebro, y a la Leona que quería ser valiente. Ya iréis conociendo, poco a poco, mientras os cuento mi aventura en busca de la Maga Amor, a todos estos personajes y a muchos más, que a veces me dieron la mano y otras en las narices, y todas las aventuras que viví con ellos hasta encontrar mi destino.

martes, 26 de noviembre de 2013

Ausencias I

A veces se alejan con el viento,
al compás del tintineo de las hojas,
tus caricias.
Y recorro en pensamientos
tu recuerdo
reviviendo noches que eran mías.
Se van llenando de otoño las esquinas
reduciendo solo a sueños
la mitad de nuestras vidas.
Y en mi búsqueda incesante
de tu piel junto a la mía,
encuentro tu silencio,
tu quietud
y estoy perdida.

martes, 20 de agosto de 2013

Letras pasadas III

Sumergida en el silencio,
haciendo trampas al recuerdo,
la voz callada,
el tiempo quieto...
Cae la tarde,
se dibuja el mundo ante mis ojos.
Tu no estás en este fuego
de luz y silencio,
en este destello de vida y esperanza,
Surco el cielo infinito,
el horizonte, y después... nada.
Nada más este momento
de éxtasis perfecto.
Huelo, escucho, siento
y el aroma me sabe a primavera
me huele a luz
y cantan vida las montañas,
que poco a poco se difuminan
en este óleo impresionista
de sentidos, vida, luz
y paz en el alma.
 
 
 

Letras pasadas II

Tu libertad parte de mi silencio...
Las alas te las cosí a base de remiendos
cada vez que venías con el alma encogida
y me echabas de menos.
Construí un palacio de caricias
para llenarte el alma de besos...
Me fallaron los cimientos
un vendaval de incógnitas y miedos
te arrancaron la sonrisa,
te alejó de nuestro tiempo.
Aún quedan los paisajes,
las horas interminables,
sobre las ruinas en las que hoy
me siento a contemplarte,
las miradas infinitas
y esta bóveda de estrellas
que pintaste cada noche para mí.
Amo este silencio, y tus alas...
Te espero aquí.

Galicia

Galicia by Marta BA
Galicia, a photo by Marta BA on Flickr.

Todos los caminos llegan al mar...